Etiqueta: música de raíz

  • Conectando la comunidad de raíz

    Conectando la comunidad de raíz

    La creación de Música y Raíces como espacio de encuentro parte de una idea central: la gran y variada cantidad de géneros que componen eso que denominamos música de raíz tienen un fondo común: la necesidad de expresión de las comunidades que les dieron origen. Como tales, esas necesidades expresivas – aunque diversas en su expresiones musicales- emparentaron todos estos estilos y conformaron un territorio común.

    De esta breve introducción se deriva otro aspecto central de MyR: ser un espacio que se propone como un punto de encuentro de aquellos géneros o estilos “de raíz”, contribuyendo a la creación de un sentimiento comunitario alrededor del mismo.
    De esta manera, un primer aspecto es conocer qué se “cuece” en dicho territorio, cómo vibra cada poro de estas músicas, sus artistas, festivales, espacios, publicaciones y todo lo que contribuye a su creación y desarrollo.

    Pero, claro, la producción es variada e inabarcable y no pretendemos nosotros realizar esa tarea ciclópea. Y aquí el punto destacable: en la actualidad existen muchos sitios que lo hacen desde hace mucho tiempo y de forma muy eficaz (altruista, en la mayoría de los casos). 
Desde MyR solo queremos ser un hilo invisible que vaya engarzando esos espacios – por lo general articulados a partir de la especialización en un género: blues, flamenco o fado, por ejemplo – y su abundante información y crónicas, además de una agenda siempre muy completa y actualizada de conciertos, discos y publicaciones.

    Desde Música y Raíces solo queremos ser un hilo invisible que vaya engarzando esos espacios… 


    Podemos entender que los seguidores de cada uno de aquellos géneros elijan los sitios más afines a sus gustos. Pero nosotros queremos ir un poquito más allá y tender puentes entre ellos. Porque habiendo tantas cosas en común en su origen, ¿no sería factible que el conocimiento de los “primos musicales” abriera un horizonte de sensibilidad y espacios por compartir? ¿Qué significado profundo tienen esos cuerpos danzando de manera similar tanto en la Triana del Guadalquivir como en la región del Mississippi o en el Río de la Plata?


    Por último, vaya como aclaración que no pretendemos hacer una amalgama de las distintas riquezas de cada uno de los estilos, ni tampoco bregar por fusiones que en muchos casos terminan siendo forzadas e indigeribles (aunque hay honrosas excepciones, como la obra de Jorge Pardo con el flamenco y el jazz, la de Stan Getz con el jazz y la bossa nova, o de Pata Negra con el blues y el flamenco). Como creemos en la idea de conectar, dejamos eso librado a la creatividad de los propios artistas.


    Dicho esto, aquí os dejamos una primera entrega, con 4 sitios de distintos géneros: flamenco, blues, tango y fado. Aunque seguimos sus publicaciones, a algunos los conocemos desde hace tiempo, como los tres primeros, y el último es un descubrimiento de esta etapa, pero que vino a cubrir un lugar muy especial.

    La Hora del Blues

    Desde Barcelona, este es uno de los sitios de referencia del blues en España, y me atrevo a decir en Europa (con lo que quizás me quede corto).

    Comandado por Vicente Zúmel y Roser Blues, y articulado a partir de un programa de radio con más de 4 décadas en las ondas -y que le da su nombre, La Hora del Blues- este espacio brinda una completísima información sobre el mundo de la música negra, con una agenda actualizada, crónicas de discos y conciertos, noticias, libros y casi cualquier cosa que circula que “huela” blues.

    Y más que seguir contando de qué se trata, si os pica la curiosidad, os invito a dar una vuelta por su web y ya me diréis:

    Enlace: www.lahoradelblues.com

    De flamenco

    Desde Madrid al mundo, este fantástico espacio dedicado al flamenco dirigido por el amigo Rafa Manjavacas es, como ellos mismo señalan, “la revista especializada en Flamenco que más tiempo lleva en Internet, desde febrero del año 2001”.

    Basta darse una vuelta por su web para comprobar la fantástica información que puede encontrarse: desde una completa Agenda local, nacional e internacional (!), una impresionante galería de fotos y vídeos, hasta las crónicas de los principales eventos flamencos en la Península.

    Harían falta varios renglones más para detallar todo lo que pude encontrarse aquí, por lo que me limitaré a dejaros la dirección y proponeros un paseo por la misma.

    Enlace: www.deflamenco.com

    Todo tango

    Todo tango es el sitio de referencia para los amantes del tango desde hace muchos años. Declarado de Interés Nacional en Argentina, el sitio posee un inabarcable archivo de artistas, canciones y letras, además de numerosísimos vídeos y otros sitios de tango en Argentina y el mundo.

    Solo por destacar algo, la web tiene una sección especial dedicada a Carlos Gardel, el Zorzal Criollo, y otra al baile, donde se pueden apreciar no sólo los grandes bailarines y bailarinas, sino que se complementa con Apuntes sobre distintos aspectos del baile y numerosos vídeos.

    En una palabra: imprescindible.

    Enlace: www.todotango.com

    Portal do fado

    Como ya he comentado más arriba, este portal fue descubierto no hace mucho tiempo, pero no deja de maravillarme la información de calidad que brinda, desde el impresionante directorio de Artistas, Fadistas & Músicos, Escolas, Casas de Fado y Restaurantes, hasta la muy completa galería Multimedia de vídeos, Fotos y la radio online.

    Además posee una Agenda muy completa y la sección llamada Fado, con información de Personalidades del género, así como del Fado en el mundo y, por supuesto, su principal embajadora: Amalia Rodrigues.


    Otro sitio indispensable para quien quiera adentrarse en esta hermosa música

    Enlace: www.portaldofado.net

  • El abrazo del Tango

    El abrazo del Tango

    Declarar Patrimonio Cultural de la Humanidad el Tango rioplatense ha sido un acertado acto de justicia por parte de la UNESCO con el sur. Las fundamentaciones lo caracterizan y describen como un arte performativo y participativo, forjador de identidad, que se hereda y se recrea, destacando su esencia dinámica y comunitaria.

    La denominación “intangible” o “inmaterial” para calificar la diversidad de manifestaciones expresivas que abarca es paradojal, si consideramos que se toca y nos toca: en el trazo de un fileteado porteño que viaja en bondi, en la sonrisa de Gardel, el “zorzal criollo”, que preside la pizzería de la esquina, en los acordes inconfundibles que asoman en el bajo fondo del rock, la poesía que nos toma por sorpresa una mañana cualquiera mientras escuchamos la radio y puede ser un viaje al amor o al desengaño en un chupón al mate, en el cabeceo que invita a la pista para caminar abrazados.

    Es tal su magia que, aunque nació en los arrabales del sur amerita ser de la humanidad. Las milongas proliferan desde Ushuaia a La Quiaca, desde Estambul a Tokio, en Paris, en Moscú, en Budapest se baila en las plazas. Personas que hablan distintos idiomas, profesan distintas ideologías o religiones, abrazan al tango para abrazarse en el tango. Música de raíz que nos planta frente a frente, con los ojos bien abiertos o bien cerrados, para avanzar como felinos, o como cangrejos, para reptar como serpientes o para volar como pájaros o ángeles.

    Tal vez la UNESCO en su declaración, aunque no lo explicita, se percató del valor del tango como promotor de la paz; capaz de abrazar gentes distintas y distantes. Ese potencial radica en una marca de origen. Género híbrido, de mestizaje, fusión, crisol. Afro, criollo, europeo. Pícaro, elegante, sensual. Nostálgico, reflexivo, sentimental. Rebelde y profundo “Como el hondo bajo fondo donde el barro se subleva”. Hecho de retazos de lenguas y patrias. Despedidas y encuentros. Barcos y puertos. El bandoneón abandonado en ignotas iglesias alemanas cruza el charco para ser llanto, queja, caricia. El lunfardo se erige esperanto en los conventillos de Babel. Quilombos le llaman a las catedrales de soledad y sexo donde improvisan y ensayan los pasos que nunca llevarán a ningún sitio, pero crearán caminos contrarios al reloj para desafiar el tiempo comiéndose la crueldad de Cronos.

    Todo ese sudor y polvo, brota debajo de las camisas y los perfumes.
    Aunque los salones hayan pulido sus pisos y las suelas sean de cromo.
    Aunque versiones tecno y electro recuperen los contoneos de juegos prohibidos. Aunque su técnica se perfeccione en academias.
    Aunque proliferen competencias que premien a los campeones, el tango destila barro, barrio, búsqueda desesperada de otro con quien inventar caminos, aunque sean como huellas que la marea borrará.

    Existen los salones de lujo, las pistas al aire libre, los espacios que se abren apilando las sillas y poniendo la mesa contra la bacha de la cocina, los campeonatos internacionales, nacionales, regionales, amateurs, profesionales, las milongas queer -pioneras en el intercambio de roles-, los centros de jubilados, los ETI (Encuentro de Tango del Interior) que proponen un compartir federal y comunitario cuatro veces al año en distintos puntos del país, los ya míticos contrapuntos de orquestas en vivo y los pogos tangueros de La Plata baila Tango, convertido en clásico religioso milonguero cada feriado de Pascua.

    Existen los hinchas de D’Arienzo con la taquicardia y zapateo al compás del Maestro, los fanáticos de San Pugliese que peregrinan arrastrando los pasos invocando su suerte milagrosa, los románticos de los dos Ángeles: Vargas y D’Agostino, los que dicen amo esta tanda, esta no me la pierdo y bailan todas las tandas porque aman todos los estilos. Porque a fin de cuentas el Tango es una pasión que abraza, que abrazamos, tan tangible que la UNESCO debería crear una categoría nueva para bautizar este patrimonio de la humanidad, tan humano como ese gesto que describió Eduardo Galeano en “El viaje”, de El Libro de los abrazos:

    «Oriol Bal, que se ocupa de los recién nacidos en un hospital de Barcelona, dice que el primer gesto humano es el abrazo.
    Al principio de sus días, los bebés manotean como buscando a alguien.
    Otros médicos que se ocupan de los ya vividos dicen que los viejos, en agonía, al fin de sus días, también mueven los brazos como buscando a alguien.
    Todo se reduce a dos aleteos sin más explicación.
    Así de simple transcurre el viaje.
    «

    Así, en cada tanda, en cada tango, los milongueros condensan la vida entera como dos simples aleteos, donde el abrazo es el inicio y el final de todo, como el nacimiento y la muerte, antes y después de cada chan chán.


    Notas:

    • bondi: en lunfardo (slang argentino de origen popular, muy usado en el tango), que significa autobús, generalmente urbano.
    • bacha de la cocina: fregadero
    • pogo. En los conciertos, se llama así a la parte del público cercana al escenario donde los fans dan rienda suelta a su pasión por la banda bailando y saltando con sus temas.

  • La armónica y las canciones de ida y vuelta

    La armónica y las canciones de ida y vuelta

    El amigo Marcos Coll acaba de publicar un cancionero para armónica titulado “Canciones de Ida y vuelta”, haciendo referencia a “las canciones o estilos que se formaron en América Latina con influencias españolas gracias a la emigración y luego aquellas canciones con emigración inversa, que viajaron de regreso a España”, como se señala en la contratapa.

    Desde MyR pensamos que este trabajo merece una divulgación especial, por dos razones principales:

    La primera, la que habla de los estilos de “ida y vuelta”. Las 13 canciones que componen el cancionero corresponden a estilos o géneros que beben de lo más profundo de las raíces de la música que queremos reivindicar. Por citar sólo algunas: el bolero, la guaracha, la cumbia y la habanera. Esta última especialmente, ya que muchos estudios la sitúan como fuente primaria de géneros como el flamenco.

    Y la segunda, porque Marcos y su armónica son parte un recorrido musical y artístico fundamental en la historia del blues en España -desde los míticos Reyes del KO, hasta un posterior y vasto recorrido solista- el cual está poniendo al servicio de la difusión, la educación y el disfrute de un amplio espectro de músicas de raíz.

    Agradecemos a Marcos la sesión del libro y las imágenes para esta nota

    Así, el Songbook comienza con una pequeña reseña del (su) instrumento:

    “Diría que la armónica es el instrumento más vendido y más viajado de la historia, y se puede escuchar en todo tipo de música. Hasta la década de 1940, en una época en la que había muchas orquestas de armónica y solistas, la armónica fue un instrumento muy popular, pero desde entonces (aparte del blues) rara vez fue un instrumento principal en bandas o con artistas que habían tenido éxitos o recibido mucha atención”

    Más adelante, Marcos explica cómo decidió abordar su uso para estos géneros:

    “… mi forma de abordarlo fue siguiendo el papel de los instrumentos que se usan comúnmente en este tipo de música, como el hermano de la armónica, el acordeón, así como de trompetas, saxofones y secciones enteras de viento (en la escena blues de Chicago la armónica se llamaba la sección de metales barata…), violines o flautas… (…). También tuve una ‘revelación’ personal cuando escuché el álbum «Continental Drifter» del legendario músico y gran ser humano Charlie Musselwhite, donde toca música cubana con Eliades Ochoa y El Cuarteto Patria. En estas canciones toca con un enfoque bluesman y básicamente toca escalas de blues sobre el son cubano, pero encaja tan bien que le da otro color a este estilo tradicional, haciéndolo muy interesante”

    Y como artista experimentado que es, va soltando algunos consejos para futuros armonicistas:

    “Hazlo respetando el estilo y el instrumento y no puedes equivocarte, porque el gusto musical es subjetivo. En cuanto a mi forma de entender el instrumento, soy de la escuela del ‘menos es más’, especialmente en lo que respecta a la armónica. Me encanta escuchar piezas muy rápidas, pero si no se tocan a un nivel casi virtuoso, el instrumento a menudo se enreda en un revoltijo de notas, lo que hace que pierda su cualidad más importante, que es la expresividad de su sonido”

    Para finalizar, y luego de explicar algunos tips, Marcos deja un último consejo:

    “Intento tocar estos estilos latinos con el potente sonido clásico del Blues, aunque intento evitar las flexiones que son tan características de él. A veces suenan bien y añaden un toque exótico o de fusión, pero a menudo, cuando se trata de melodías muy reconocibles, donde todas las notas deben sonar muy claras, prefiero evitarlas…”

    En síntesis, un libro especialmente recomendado para armonicistas, pero que porta un trasfondo más que importante para la comunidad de la música de raíz que queremos seguir construyendo.

  • La Sociedad de Blues de Madrid y Zigia 28: Donde el blues crea comunidad

    La Sociedad de Blues de Madrid y Zigia 28: Donde el blues crea comunidad

    Artículo escrito por Héctor Martínez González (ver bio al final)

    En un mundo donde el individualismo, el egoísmo y las pantallas dominan nuestro día a día, algunos espacios y colectivos siguen reivindicando algo esencial: el poder transformador de reunirse alrededor de la música y de quienes la crean.

    Recientemente, la Sociedad de Blues de Madrid (SBM) y el centro cívico Zigia 28 han unido fuerzas para ofrecer los sábados al mediodía las Blues Roots Sessions, conciertos íntimos, en un ambiente familiar y con toda la cercanía y fuerza que este estilo musical posee.

    La SBM y Zigia 28 representan mucho más que una asociación cultural y una sala de conciertos respectivamente: son ejemplos vivos de cómo la música de raíz continúa siendo una herramienta fundamental para la construcción de comunidad, el apoyo mutuo y la revolución social.

    La música de raíz como lenguaje universal

    El blues no es simplemente un género musical; es, en su esencia más profunda, un lenguaje emocional que surgió de la necesidad de las comunidades afroamericanas de procesar el dolor, la injusticia y el desarraigo que sufrían, pero también de celebrar la resistencia, el amor y la solidaridad. Esta honestidad radical es lo que convierte al blues, como a todas las músicas de raíz, en un elemento primordial de cohesión social.

    Cuando alguien toca o canta blues, no está interpretando un rol: se transforma en aquello de lo que está hablando y cuenta su verdad. Y cuando una comunidad se reúne en torno a esa verdad compartida, se crean vínculos que son difícilmente alcanzables en otros ámbitos de la vida social.

    La Sociedad de Blues de Madrid: valores comunitarios

    La SBM nació en 2012 con una vocación que va más allá de organizar conciertos o reunir a aficionados.

    Su misión se articula en torno a tres ejes fundamentales:

    – Dar a conocer este género musical: La SBM tiene como objetivo principal divulgar y dar a conocer el blues, con especial atención al creado en la Comunidad de Madrid.

    – Apoyar a los músicos y artistas de la escena madrileña: La música no existe sin sus creadores e intérpretes, motivo por el que estos siempre están en el centro de las decisiones que la SBM toma, anteponiendo siempre la dignidad y el respeto a los artistas.

    – Construir comunidad: Quizás el aspecto más importante y menos visible desde fuera es la vocación de la SBM de crear un espacio de interacción entre sus socios y el público general, promoviendo el intercambio de opiniones y sensaciones. Además, la SBM colabora con distintas ONG, propiciando que la música llene espacios, como los centros penitenciarios, creando momentos únicos de conexión humana entre sus muros.

    Zigia 28: un hogar para la comunidad bluesera

    La llegada de Zigia 28 como nueva sede de las Blues Roots Sessions de la SBM supone un acontecimiento especialmente significativo. Ubicado en el barrio de Pueblo Nuevo, en el este de Madrid, este espacio cultural autogestionado y multidisciplinar se ha convertido en mucho más que una sala de conciertos.

    Es un espacio concebido para que la cultura, la creatividad y el encuentro puedan suceder de manera orgánica y auténtica. Su atmósfera invita a quedarse, a conversar, a escuchar con atención y a participar activamente, encajando perfectamente con la filosofía de la SBM de entender sus eventos como experiencias de participación colectiva más que como productos culturales de consumo pasivo.

    La elección de Zigia 28 también refleja una apuesta consciente por el tejido cultural independiente de Madrid. En un momento en que los espacios alternativos enfrentan enormes presiones económicas y urbanísticas, tanto la SBM como Zigia 28 eligen apostar por lo auténtico, lo humano y lo comunitario.

    Llevar la cultura al barrio: la Revolución a través del blues

    La dimensión social de iniciativas como la SBM y espacios como Zigia 28 adquiere especial relevancia en nuestro contexto contemporáneo. Vivimos en un tiempo marcado por el aislamiento, la fragmentación de los lazos comunitarios y la dificultad creciente de encontrar espacios donde las personas puedan relacionarse de manera genuina.

    Por este motivo, llevar la cultura a los barrios supone una oportunidad para que la gente conozca de primera mano una música, el blues, que por su vocación participativa invita no solo a contemplar sino a vivir desde dentro, a cantar, a bailar, a responder, a contribuir, dando un valor incalculable a cada intenso momento vivido.

    Esta participación no es solo estética: es social y política en el sentido más profundo. Cuando una comunidad canta junta, está afirmando su existencia colectiva, su capacidad de crear belleza sin necesidad de grandes recursos, su autonomía frente a los mecanismos de la industria cultural masiva.

    La SBM y Zigia 28 demuestran que la música sigue siendo uno de los últimos refugios donde podemos practicar, de manera concreta y cotidiana, el apoyo mutuo, la escucha activa y la generosidad. Son espacios donde la revolución social acontece canción a canción, nota a nota.


    Héctor Martinez González

    Ingeniero e historiador, desde 2007 viene desarrollando una rigurosa labor de investigación sobre el trasfondo social del blues, buscando el origen de las historias que se esconden tras sus canciones más conocidas.

    Esa labor de recopilación germinó en la publicación de 15 artículos en medios de España, Argentina y México, y su repercusión en las ondas en programas de Radio 3, M21 y Radio Aragón. Además, esos textos fueron origen de conferencias en centros penitenciarios de la mano de la ONG Solidarios para el desarrollo.

    En 2019 publica su primer libro Comer y Cantar – Soul Food & Blues, elegido en 2020 como el mejor libro de comida americana en el mundo por los Gourmand World Cookbook Awards. En 2021 ve la luz Al Compás del Vudú (Religión, Represión y Música), donde investiga la influencia de la ocupación española de Lousiana. Y en 2025 ha publicado LGTB Blues (1921-1965), sobre la escena queer en la música afroamericana.

    Actualmente, Héctor es presidente de la SBM

  • El Blues de Vitruvio

    El Blues de Vitruvio

    El blues, como madre y padre de varios géneros, forma parte del amplio espectro de la música afronorteamericana, un espectro que va desde el jazz, el rock, el soul, el funk, el hip hop y muchos otros géneros derivados.

    El gran arquitecto romano Vitruvio estableció, en su tratado “De Architectura”, conceptos sobre belleza y armonía que luego, en el renacimiento, tomó Leonardo Da Vinci para realizar su famoso dibujo de “El Hombre de Vitruvio”. En él, Leonardo dibuja las proporciones ideales del cuerpo humano, según las indicaciones del antiguo maestro.

    Si hiciéramos una comparación de ese dibujo famoso con la música afronorteamericana podríamos decir que, al igual que en el dibujo de Leonardo, el blues es una música que contiene una armonía simple pero perfecta, humana y bella como las proporciones áureas del cuerpo humano.

    Ahora, si nos concentráramos en las tres corrientes musicales principales que surgen de la misma raíz, como el Blues propiamente dicho, con su evolución urbana incluida (blues de Chicago), el jazz y el rock, tendríamos áreas corporales en donde cada una de estas músicas se manifiestan de manera diferente.

    El jazz tiene una elaboración armónica mucho más compleja que el blues: cambios de acordes, tonalidades complejas, escalas modales en la improvisación, etcétera, que enriquecen y colorean una música que es sensible y que piensa esa complejidad desde el cerebro, pero dirigida al corazón.

    El blues por su parte, surge de las entrañas. Su área de acción principal se acomoda en el centro del cuerpo y va desde el corazón al sexo. No es que no use el cerebro, pero piensa más con las tripas (el intestino es considerado hoy por la ciencia como un segundo cerebro). Se aloja en el corazón y se descarga en el sexo. Los brazos y las manos, como en el jazz también, construyen con habilidad técnica la expresión instrumental. Así es el blues, sus temáticas son simples, hablan del amor, el engaño, las penurias de los tiempos duros, y la satisfacción sexual. Eso no excluye la felicidad que produce el canto, siendo de esta forma, el blues, un medio de catarsis para la liberación del alma oprimida.

    El hermano menor, el rock and roll, comparte las tripas y el sexo con el blues, pero más que pensar y sentir, patea con las fuerzas de las piernas. Mueve las caderas como Elvis y baila frenéticamente.

    En resumen, los tres comparten zonas vitales, pero el jazz tiene belleza mental, el blues sentimiento visceral y el rock fuerza irracional.

    … los tres comparten zonas vitales, pero el jazz tiene belleza mental, el blues sentimiento visceral y el rock fuerza irracional.

    Si Leonardo hubiera transitado el siglo XX probablemente nos hubiera dejado un dibujo como este:

    Siguiendo con esta idea, podemos decir que toda la música de raíz afronorteamericana está embebida de blues y son algunas de las características del mismo lo que hace que todos los estilos derivados tengan esa expresividad que toca fibras íntimas y esa posibilidad de improvisación, tanto vocal como instrumental, que da un sentido de libertad a una música que surge de una población que sufrió la opresión y el maltrato.

    Este es el gran legado del blues, una estructura musical simple y rústica que, aunque limitada, otorga al mismo tiempo una libertad ilimitada para expresar los estados de ánimo.