Etiqueta: flamenco

Todo lo que haga referencia al género flamenco

  • Pepe Habichuela & Elvis. Ahora o Nunca

    Pepe Habichuela & Elvis. Ahora o Nunca


    El flamenco y el rock parecen enfrentados pero no es verdad. Celebramos el recuerdo de Pepe Habichuela (1944/2026) que nos ofreció toneladas de música y buen humor.

    Cada vez que escucho a Pepe Habichuela tocar una granaína, en mi cabeza suenan la voz de Jim Morrison y la música de The Doors. La culpa no es de Pepe, creo. La culpa es de “Spanish Caravan” (Elektra, 1968), que el guitarrista Robbie Krieger compuso por granaínas, a la que añadió en los primeros compases la melodía “Asturias” de Isaac Albéniz. Luego Jim Morrison le puso letra:

    “Carry me caravan,

    take me away

    Take me to Portugal,

    take me to Spain”

    Nunca le pregunté a Pepe si había escuchado a The Doors. Su mirada hacia el rock es tangencial. A pesar de ello, José Manuel Gamboa tituló su biografía como “Pepe Habichuela. Now Or Never” (El Flamenco Vive, 2025).

    ¿Now or never? ¿Eso no era de Elvis Presley?

    Pues ahora Now or never es el libro más estimulante y terapéutico de la historia del flamenco: 682 páginas y ¡un kilo setecientos! en la báscula. Una criatura pesada de sostener pero muy ligera en lo literario que te engatusa con toneladas de información cabal trufada del buen humor de todos los protagonistas: Pepe, su mujer Amparo Bengala y su hijo Josemi Carmona.

    Pepe Habichuela en Casa Patas en 2010
    Pepe Habichuela en Casa Patas, en 2010

    La portada parece hacer referencia a una de las portadas más famosas de Elvis y el título en inglés cita la canción que Elvis grabó en 1960 “It´s now or never” cuando a Elvis le habían cortado el tupé en Alemania. Si al lector le gustan las analogías es la canción con la que muere el primer rock and roll. Además es la adaptación de la célebre canción napolitana “O sole mio” a ritmo de bolero sostenido por el ritmo de unas claves cubanas. Elvis la grabó para emular a Mario Lanza, uno de sus ídolos.

    Total, que ese AHORA O NUNCA es un latiguillo que Pepe Habichuela incorpora a su carrera cuando comienza a tomar decisiones inesperadas para el flamenco, junto a Enrique Morente.

    Now or never, una cuestión de actitud.

  • Una buena caña

    Una buena caña

    Este sitio nació una mañana de festival en la plaza del chupinazo de Pamplona. Tomatito se asomaba al balcón del Ayuntamiento con la guitarra en la mano y una bulería en la uña. En esa ciudad los días del Flamenco On Fire se trasnocha por el arte y se madruga para la crónica. Así que a las doce de la mañana, uno tiene la mitad de la tarea hecha y bastante hambre. Hay una multitud escuchando flamenco y cuesta trabajo llegar al bar de la esquina. Cuando respiras aliviado al llegar, el camarero -que te ha visto la cara de agobio- te avisa de la situación:

    -Aquí es más fácil entrar que salir

    Te pides un pincho y un vino y te quedas atascado en la puerta. Imposible salir sin provocar una estampida. Así que te pones de puntillas en el quicio de la puerta para otear el horizonte y descubres que allí, a lo lejos, aún queda algo de sitio al fondo de la plaza. El personal asiste a la ceremonia del guitarrista con un silencio cómplice, la música lo inunda todo y por detrás los camareros bajan la voz y le ponen sordina a los vasos.

    Los domingos, a la hora del aperitivo, se compite por un espacio en la barra. Bares y tabernas de toda España comparten un camarero que grita:

    -¡Al fondo hay sitio!

    Ese “pasen y vean lo confortable que es nuestro local” se corresponde con la mayoría de las veces con la realidad. Así que con suerte, tienes una mesita para sostener la tapa mientras pides otra ronda de cañas.

    La caña, una especie en extinción

    Nos situamos en Madrid, nuestro territorio, y certificamos que la caña es una especie en extinción. Las hordas de guiris que asolan la ciudad han transformado las costumbres y los bares. Han subido los precios de las cervezas y ahora sirven dobles, desechando el modelo secular de la caña.

    A saber: Una caña bien tirada es un arte.

    El vaso de caña contiene la cantidad exacta de cerveza para brindar, charlar, discutir y discernir asuntos cualesquiera. Mientras tanto, se degusta una tapita.

    En Madrid tirar bien una caña es un arte y disfrutarla con los amigos también. Por eso denunciamos la campaña de ciertos políticos que, con extrañas excusas de protagonismo favorecen la extinción de las cañas, el ahogamiento de bares y tabernas a favor de los usos y costumbres de los guiris con la consiguiente pérdida de patrimonio cultural en favor del “doble” que nunca ha conseguido duplicar los sabores y los saberes de una caña.

    Si te queda sed, pide otra ronda, eso es lo legítimo.

    Este sitio no va de cañas, este sitio va de lo que hablamos cuando vamos de cañas.

    Este sitio no va de cañas, este sitio va de lo que hablamos cuando vamos de cañas.

    Este sitio va de la música popular que nos gusta.

    En el fondo y en la forma.

    Por eso Al Jondo Hay Sitio.

  • El fenómeno viral de Las Turroneras

    El fenómeno viral de Las Turroneras

    En mayo de 2017 se produjo en el tablao Casa Patas de Madrid un acontecimiento que tuvo una trascendencia internacional y revolucionó el mundo del flamenco en las redes sociales.

    En una actuación de La Truco, bailaora de larga trayectoria y que dirige una escuela de flamenco de mucha reputación, la bailaora invitó al escenario, para participar del Fin de fiesta, a un grupo de cuatro alumnas suyas -de entre 9 y 10 años- que se apodaban Las Turroneras. Era habitual que al final de su semana de actuaciones, los artistas invitaran a amigos bailaores y bailaoras a compartir ese momento de alegría, pero la presencia de esas niñas fue espectacular y el público inmediatamente quedó subyugado con su arte y su desparpajo.

    Mientras grababa todo el espectáculo -como se hacía habitualmente para el canal de Youtube del tablao- decidí hacer un vídeo especial, que duraba poco más de 2 minutos, para guardar ese momento y mostrarlo al mundo. Con Martín, director del espacio, decidimos publicarlo en redes sociales, expectantes por saber cómo se reflejaría ese fervor que despertaron aquella noche en los presentes las pequeñas bailaoras.

    Pantallazo de las métricas de Facebook sobre el vídeo de Las Turroneras

    Y así fue que, en muy pocas horas, la reproducción en Facebook del vídeo se disparó, llegando a varios millones al otro día en todo el mundo. Desde ciudades de todo nos llegaban datos de que miles y miles de personas se sumaban a las cifras de visualizaciones y comentarios entre el admiración y el asombro. Nueva York, San Pablo, Los Angeles, Buenos Aires, y muchas más se sumaban al fenómeno. Fue tan así que -como sucede muchas veces- oportunistas de las redes se descargaban el vídeo y lo subían como producto propio, lo cual incrementaba sus métricas y escapaban de las del tablao. Es por ello que la cantidad final de visualizaciones es un poco imprecisa, aunque sumando las más notorias se llega a la estratosférica cifra de 50 millones, convirtiéndolo -con diferencia- en el vídeo más visto en redes de la historia. El fenómeno se extendió a distintos medios de comunicación y llegó a la televisión, donde Las Turroneras participaron y ganaron el concurso «Got Talent España», que se emitía por Telecinco.

    Hoy en día esas niñas son mujeres y, cada una en su estilo, está desarrollando sus carreras como bailaoras, aprendiendo de los grandes maestros y maestras del baile y participando en los espectáculos de los muchos tablaos que hay en Madrid, principalmente. Seguramente el futuro les deparará muchas noches memorables, pero el recuerdo de aquella noche en el Patas será imborrable y mí me queda la alegría y el orgullo de haber estado allí con mi cámara.

    Aquí os dejo el vídeo para que os deleiteis de nuevo y, porque no, recordar al tablao Casa Patas, que propició este y otros muchos momentos memorables. Pero esto ya es otra historia, que alguna vez se contará.