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  • ¿Para qué sirve un master en rumba?

    El 15 de abril a las 19 horas comienza el primer master en rumbas en La Parcería (Madrid).

    Puede que no lo tengas claro. Si te fijas en la foto de la Mala Rodríguez de Paco Manzano parece que está movida o desenfocada. Salvo por un detalle en colorado. En la otra foto estoy levantando el dedo con Peret. Una cuestión de actitud. Ambas fotos pertenecen al libro NI TRIBUS NI MOVIDAS con fotos antológicas de Paco Manzano y textos del menda firmante.

    ¿PARA QUÉ SIRVE UN MASTER DE RUMBA?

    De vez en cuando nos hacemos las preguntas esenciales.

    Un master en rumbas sirve lo mismo que un viaje a la cara oculta de la luna.

    No sirve para nada, si no tiene usted nada mejor que hacer, puede plantar tomates en su balcón. Si le salen ricos me pasa la receta. Yo lo he intentado y a mí me salen a precio de marisquería.

    La rumba vende poco y mal, o vende mucho y bien, o sea que va por barrios. Nadie ha contado LA HISTORIA de la rumba y nosotros no vamos a ser los primeros.

    Entonces… ¿DE QUÉ VA EL MASTER? Lo primero que han dicho es que no conceden diplomas; ¿qué será lo siguiente? ¿Permisos para faltar a clase?

    Exactamente. Si hay algo que nos demuestra la rumba es que nunca se ha contado en un aula. Tienen ustedes permiso para faltar a clase. Esa es la primera lección de un rumbero.

    ENTENDEMOS QUE NO QUIERAN ASISTIR AL MASTER, NI A LOS DISCOS INOXIDABLES, NI A LA SESION DJ de EL VAQUILLA FLAMENCO BEAT CLUB…pero no pongan el fútbol como EXCUSA. Un Bayern versus Real Madrid es un partido mil veces celebrado. Un master en Rumba es novedad absoluta.

    Tampoco vamos a explicar qué es la rumba. Eso lo tienen que descubrir solos, o en pareja, o en trío. A elegir.

    Aclaremos que existen varias clases de rumba, la flamenca, la catalana, la cubana, la zaireña (o del Congo) y seguro que hay más clases. No lo sabemos todo sobre la rumba.

    Aclaremos que irse de rumba significa en muchos países latinoamericanos irse a bailar o de fiesta. Aceptamos el significado plenamente.

    FUNDAMENTOS TEÓRICOS:

    1) La rumba como manifestación sublime del pensamiento libertario, y 2) El baile como medio liberador de los pueblos y de las caderas.

    ¡RUMBEROS DEL MUNDO UNIOS! (o no)

    EL VAQUILLA FLAMENCO BEAT CLUB OFRECE UN MASTER EN RUMBAS
    A partir del 15 de abril en el Centro Cultural LA PARCERÍA, de Madrid

    El objetivo es superar los complejos musicales impuestos desde el imperio anglosajón y valorar el papel de intercambio entre los pueblos de Iberoamérica.
    El master se desarrolla en 4 sesiones y propone una inmersión en la historia de la rumba, el flamenco y la música latina a través de historias silenciadas por el poder y las academias. Aborda los procesos culturales que confluyen en la música popular en español.

    El master se asienta sobre dos ejes fundacionales:

    1) La rumba como manifestación sublime del pensamiento libertario, y 2) el baile como medio liberador de los pueblos y de las caderas. Por lo tanto, a los fundamentos teóricos y narrativos le seguirán los prácticos. De la cabeza a los pies.

    El máster ha sido diseñado por José Manuel Gómez Gufi, periodista, escritor y DJ. Miembro de la REDPEM (Red de Periodistas Musicales de Iberoamérica). Director de la colección de libros de bolsillo USTEDES/VOSOTROS.
    EL VAQUILLA FLAMENCO BEAT CLUB es una plataforma para la difusión de la rumba flamenca, catalana y de fusión, creada y dirigida por Juan Maltés, DJ, coleccionista de vinilos y director de MADRIRUMBA FESTIVAL.

    Detalles del Máster

    El master consiste en:
    4 Masterclass impartidas por José Manuel Gómez Gufi, los días 15 y 29 de abril, 13 de mayo y 10 de junio.
    Desde las 19.00 horas hasta las 20.30 horas, luego de lo cual, se continuará con:

    * DISCOS INOXIDABLES *
    Presentación y análisis de un disco rumbero histórico
    Por Juan Maltés y Gufi (30 minutos). Día 1, 15 de abril: “Los Amaya” (EMI, 1971)


    * SESION DJ RUMBERA de EL VAQUILLA FLAMENCO BEAT CLUB * 
    con Juan Maltés y Dj Gufi, desde las 21 hs.


    NOTAS:
    -No se reparten diplomas. El conocimiento rumbero no es algo que se pueda colgar en una pared.
    -La inscripción al master se realiza con la compra del libro USTEDES VOSOTROS. LA SALSA DE LOS GITANOS. Disponible en La Parcería al precio de 8 euros.
    -Inscripciones previas: laboratorios.laparceria@gmail.com
    No olvides poner en el asunto del mail:


    Master en rumbas
    Centro Cultural La Parcería C/ Martín Vargas 13
    Madrid 28005- < M > Embajadores

  • El Blues de Vitruvio

    El blues, como madre y padre de varios géneros, forma parte del amplio espectro de la música afronorteamericana, un espectro que va desde el jazz, el rock, el soul, el funk, el hip hop y muchos otros géneros derivados.

    El gran arquitecto romano Vitruvio estableció, en su tratado “De Architectura”, conceptos sobre belleza y armonía que luego, en el renacimiento, tomó Leonardo Da Vinci para realizar su famoso dibujo de “El Hombre de Vitruvio”. En él, Leonardo dibuja las proporciones ideales del cuerpo humano, según las indicaciones del antiguo maestro.

    Si hiciéramos una comparación de ese dibujo famoso con la música afronorteamericana podríamos decir que, al igual que en el dibujo de Leonardo, el blues es una música que contiene una armonía simple pero perfecta, humana y bella como las proporciones áureas del cuerpo humano.

    Ahora, si nos concentráramos en las tres corrientes musicales principales que surgen de la misma raíz, como el Blues propiamente dicho, con su evolución urbana incluida (blues de Chicago), el jazz y el rock, tendríamos áreas corporales en donde cada una de estas músicas se manifiestan de manera diferente.

    El jazz tiene una elaboración armónica mucho más compleja que el blues: cambios de acordes, tonalidades complejas, escalas modales en la improvisación, etcétera, que enriquecen y colorean una música que es sensible y que piensa esa complejidad desde el cerebro, pero dirigida al corazón.

    El blues por su parte, surge de las entrañas. Su área de acción principal se acomoda en el centro del cuerpo y va desde el corazón al sexo. No es que no use el cerebro, pero piensa más con las tripas (el intestino es considerado hoy por la ciencia como un segundo cerebro). Se aloja en el corazón y se descarga en el sexo. Los brazos y las manos, como en el jazz también, construyen con habilidad técnica la expresión instrumental. Así es el blues, sus temáticas son simples, hablan del amor, el engaño, las penurias de los tiempos duros, y la satisfacción sexual. Eso no excluye la felicidad que produce el canto, siendo de esta forma, el blues, un medio de catarsis para la liberación del alma oprimida.

    El hermano menor, el rock and roll, comparte las tripas y el sexo con el blues, pero más que pensar y sentir, patea con las fuerzas de las piernas. Mueve las caderas como Elvis y baila frenéticamente.

    En resumen, los tres comparten zonas vitales, pero el jazz tiene belleza mental, el blues sentimiento visceral y el rock fuerza irracional.

    … los tres comparten zonas vitales, pero el jazz tiene belleza mental, el blues sentimiento visceral y el rock fuerza irracional.

    Si Leonardo hubiera transitado el siglo XX probablemente nos hubiera dejado un dibujo como este:

    Siguiendo con esta idea, podemos decir que toda la música de raíz afronorteamericana está embebida de blues y son algunas de las características del mismo lo que hace que todos los estilos derivados tengan esa expresividad que toca fibras íntimas y esa posibilidad de improvisación, tanto vocal como instrumental, que da un sentido de libertad a una música que surge de una población que sufrió la opresión y el maltrato.

    Este es el gran legado del blues, una estructura musical simple y rústica que, aunque limitada, otorga al mismo tiempo una libertad ilimitada para expresar los estados de ánimo.

  • Una buena caña

    Este sitio nació una mañana de festival en la plaza del chupinazo de Pamplona. Tomatito se asomaba al balcón del Ayuntamiento con la guitarra en la mano y una bulería en la uña. En esa ciudad los días del Flamenco On Fire se trasnocha por el arte y se madruga para la crónica. Así que a las doce de la mañana, uno tiene la mitad de la tarea hecha y bastante hambre. Hay una multitud escuchando flamenco y cuesta trabajo llegar al bar de la esquina. Cuando respiras aliviado al llegar, el camarero -que te ha visto la cara de agobio- te avisa de la situación:

    -Aquí es más fácil entrar que salir

    Te pides un pincho y un vino y te quedas atascado en la puerta. Imposible salir sin provocar una estampida. Así que te pones de puntillas en el quicio de la puerta para otear el horizonte y descubres que allí, a lo lejos, aún queda algo de sitio al fondo de la plaza. El personal asiste a la ceremonia del guitarrista con un silencio cómplice, la música lo inunda todo y por detrás los camareros bajan la voz y le ponen sordina a los vasos.

    Los domingos, a la hora del aperitivo, se compite por un espacio en la barra. Bares y tabernas de toda España comparten un camarero que grita:

    -¡Al fondo hay sitio!

    Ese “pasen y vean lo confortable que es nuestro local” se corresponde con la mayoría de las veces con la realidad. Así que con suerte, tienes una mesita para sostener la tapa mientras pides otra ronda de cañas.

    La caña, una especie en extinción

    Nos situamos en Madrid, nuestro territorio, y certificamos que la caña es una especie en extinción. Las hordas de guiris que asolan la ciudad han transformado las costumbres y los bares. Han subido los precios de las cervezas y ahora sirven dobles, desechando el modelo secular de la caña.

    A saber: Una caña bien tirada es un arte.

    El vaso de caña contiene la cantidad exacta de cerveza para brindar, charlar, discutir y discernir asuntos cualesquiera. Mientras tanto, se degusta una tapita.

    En Madrid tirar bien una caña es un arte y disfrutarla con los amigos también. Por eso denunciamos la campaña de ciertos políticos que, con extrañas excusas de protagonismo favorecen la extinción de las cañas, el ahogamiento de bares y tabernas a favor de los usos y costumbres de los guiris con la consiguiente pérdida de patrimonio cultural en favor del “doble” que nunca ha conseguido duplicar los sabores y los saberes de una caña.

    Si te queda sed, pide otra ronda, eso es lo legítimo.

    Este sitio no va de cañas, este sitio va de lo que hablamos cuando vamos de cañas.

    Este sitio no va de cañas, este sitio va de lo que hablamos cuando vamos de cañas.

    Este sitio va de la música popular que nos gusta.

    En el fondo y en la forma.

    Por eso Al Jondo Hay Sitio.

  • El fenómeno viral de Las Turroneras

    En mayo de 2017 se produjo en el tablao Casa Patas de Madrid un acontecimiento que tuvo una trascendencia internacional y revolucionó el mundo del flamenco en las redes sociales.

    En una actuación de La Truco, bailaora de larga trayectoria y que dirige una escuela de flamenco de mucha reputación, la bailaora invitó al escenario, para participar del Fin de fiesta, a un grupo de cuatro alumnas suyas -de entre 9 y 10 años- que se apodaban Las Turroneras. Era habitual que al final de su semana de actuaciones, los artistas invitaran a amigos bailaores y bailaoras a compartir ese momento de alegría, pero la presencia de esas niñas fue espectacular y el público inmediatamente quedó subyugado con su arte y su desparpajo.

    Mientras grababa todo el espectáculo -como se hacía habitualmente para el canal de Youtube del tablao- decidí hacer un vídeo especial, que duraba poco más de 2 minutos, para guardar ese momento y mostrarlo al mundo. Con Martín, director del espacio, decidimos publicarlo en redes sociales, expectantes por saber cómo se reflejaría ese fervor que despertaron aquella noche en los presentes las pequeñas bailaoras.

    Pantallazo de las métricas de Facebook sobre el vídeo de Las Turroneras

    Y así fue que, en muy pocas horas, la reproducción en Facebook del vídeo se disparó, llegando a varios millones al otro día en todo el mundo. Desde ciudades de todo nos llegaban datos de que miles y miles de personas se sumaban a las cifras de visualizaciones y comentarios entre el admiración y el asombro. Nueva York, San Pablo, Los Angeles, Buenos Aires, y muchas más se sumaban al fenómeno. Fue tan así que -como sucede muchas veces- oportunistas de las redes se descargaban el vídeo y lo subían como producto propio, lo cual incrementaba sus métricas y escapaban de las del tablao. Es por ello que la cantidad final de visualizaciones es un poco imprecisa, aunque sumando las más notorias se llega a la estratosférica cifra de 50 millones, convirtiéndolo -con diferencia- en el vídeo más visto en redes de la historia. El fenómeno se extendió a distintos medios de comunicación y llegó a la televisión, donde Las Turroneras participaron y ganaron el concurso «Got Talent España», que se emitía por Telecinco.

    Hoy en día esas niñas son mujeres y, cada una en su estilo, está desarrollando sus carreras como bailaoras, aprendiendo de los grandes maestros y maestras del baile y participando en los espectáculos de los muchos tablaos que hay en Madrid, principalmente. Seguramente el futuro les deparará muchas noches memorables, pero el recuerdo de aquella noche en el Patas será imborrable y mí me queda la alegría y el orgullo de haber estado allí con mi cámara.

    Aquí os dejo el vídeo para que os deleiteis de nuevo y, porque no, recordar al tablao Casa Patas, que propició este y otros muchos momentos memorables. Pero esto ya es otra historia, que alguna vez se contará.

  • «Rosagasario Blues» cumple 25 años

    Pensando en cómo comenzar con las publicaciones del blog recordé que este año se cumplen 25 años del documental «Rosagasario Blues». Por ese fin de siglo, en el Rosario donde viví más de 20 años, ya estaba plenamente inmerso en la escena del blues local y nacional, y pensé en hacer algo que reflejara esa movida, principalmente local, aprovechando que en mis estudios de Comunicación había una asignatura que se llamaba Producción Audiovisual.

    Dicho y hecho, mi propuesta fue aprobada y seleccionada por el titular de la cátedra, y junto con un otro grupo de alumnos «a mi mando» nos pusimos manos a la obra. El resultado fue lo que podréis ver más abajo, una pieza de 33 minutos, realizado en condiciones muy artesanales, pero creo honestamente, que aún conserva cierta frescura y actualidad, además de ser un registro único en la época. Incluso hasta ahora, me atrevería a decir.

    Un último comentario antes de pasar al documental: el título -que también se explica al comienzo de la pieza- hace referencia a un lenguaje carcelario usado en los centros penitenciarios de Rosario por esos años y que tenía por objetivo algo muy evidente: que los guardias no se enteraran del contenido de las conversaciones de los reclusos. Como recomendación, para quien quiera sumergirse en los vericuetos de esta jerga, os sugiero la película «Rosarigasinos» (2001), maravillosamente interpretada por Federico Luppi y Ulises Dumont.

    Y aquí os dejo con el documental de marras. Estaré encantado de leer vuestros comentarios.