Categoría: Blues al sur

En esta categoría se agrupan todas las entradas del blog escritas por Mario Elena.

  • Las dos orillas del Poyo

    Las dos orillas del Poyo

    Sobre el nuevo disco de Cristian Poyo Moya: «Feeling»

    Cuando leí la información que Cristian Poyo Moya presentaba su disco “Feeling” como Concierto de Piano “Dos Orillas” despertó toda mi atención y curiosidad. Claro, además de tener un pasado común, estaba haciendo referencia a algo que a mí me llevó a crear este espacio de Música y Raíces y que, en buena medida, tiene como una de sus referencias el libro “Jazz, flamenco, tango: las orillas de un ancho río”, de José Luis Rodríguez Salinas.

    Pero voy a empezar un poco más atrás. Con el Poyo (argentinismo de Pollo) nos conocimos en Rosario, cuando él era el tecladista de Los Vándalos, popularísima banda de blues y R&B de la ciudad, y yo hacía mis movidas musicales y participaba de un programa de radio, “Blues Mundano”, que aún continúa en antena. Unos años después yo salté el “charco” y nos perdimos de vista, hasta hace unos años cuando me entero que se había radicado en España -concretamente en Barcelona- poco tiempo después que un servidor y participaba de algunas experiencias musicales junto a la Sociedad de Blues de Barcelona.

    Sin embargo, “confieso” que realmente no sabía mucho más que eso de la trayectoria musical del Poyo en la ciudad condal. Por ello, me dio mucha alegría -y curiosidad- saber que había publicado este disco de solo piano donde que fusiona tangos, folclore sudamericano, blues, swing, boogie-woogie, jazz y ragtime, junto a composiciones propias. Ello me motivó a ponerme en contacto para conocer más de este trabajo y sus búsquedas musicales.

    Pero antes de entrar en el disco, quiero presentarles al artista. Cristian Poyo Moya nació en Rosario, Argentina, y es un pianista con una gran trayectoria abarcando estilos como el Blues, Jazz y el Tango, entre otros. Hijo de padres músicos, comienza a estudiar piano desde niño con su madre Nilda, gran concertista y profesora. Luego estudió piano clásico en la Escuela Nacional de Música de Rosario y terminó su especialización en Piano Moderno en el Liceu de Barcelona, con Mención especial como mejor alumno de su promoción.

    En cuanto a su recorrido, Poyo ha acompañado a músicos internacionales de R&B y Blues como Andy Moss, el vocalista de The Platters, Patrick Hazell, Bob Margolin (ex Muddy Waters Band), Corey Harris, Tail Dragger, y muchos otros. Actualmente se presenta junto a su formación The Poyo Moya Trio y es el pianista de Exilio New Tango. Ha actuado por toda España y Europa en numerosos escenarios, de los que se pueden destacar el Teatro Real de Madrid, Centro de Bellas Artes de Madrid, World Music Festival of Venlo (Holanda), Festival Internacional de Folk de Getxo, Festival Internacional de Jazz de San Sebastián, Cáceres Blues Festival, Ateneu Barcelonés, Teatro La Alameda de Sevilla, Sala Monpou SGAE de Barcelona, Jamboree Jazz Club, y muchos otros.

    Además, durante el 2022 y 2023 realiza conciertos en diferentes ciudades de USA, como New York en el Consulado Argentino, Los Angeles y Chicago.

    Ahora sí: el disco “Feelings”, que es lo más importante.

    En él se puede encontrar tango, blues, folklore latinoamericano, jazz, en versiones de temas clásicos, y de los que -caprichosamente- voy a mencionar Libertango, de Astor Piazzolla, y Take Five de Dave Brubeck, con una intro de George Gershwin.

    Pero, aclaración importante, «Feeling» no es un disco de fusión de estilos. Sin embargo, puede apreciarse la profunda conexión expresiva de estos géneros, interpretados además con un gusto exquisito y una técnica depurada que denota la profunda formación de Cristian.

    En síntesis, una producción muy recomendable y que cumple con creces lo que promete.

    Y, mientras en la capital del reino esperamos una presentación acorde, al momento de escribir esto podemos contar a nuestros seguidores catalanes que en la tarde noche del sábado 10 de octubre el disco se presentará en el MEAM de Barcelona. Dichosos de ellos.

    Por ahora nos tendremos que conformar con escuchar el disco en varias plataformas tales como Spotify o Youtube Music, de las que aquí os dejamos con una muestra.

  • El Blues de Vitruvio

    El Blues de Vitruvio

    El blues, como madre y padre de varios géneros, forma parte del amplio espectro de la música afronorteamericana, un espectro que va desde el jazz, el rock, el soul, el funk, el hip hop y muchos otros géneros derivados.

    El gran arquitecto romano Vitruvio estableció, en su tratado “De Architectura”, conceptos sobre belleza y armonía que luego, en el renacimiento, tomó Leonardo Da Vinci para realizar su famoso dibujo de “El Hombre de Vitruvio”. En él, Leonardo dibuja las proporciones ideales del cuerpo humano, según las indicaciones del antiguo maestro.

    Si hiciéramos una comparación de ese dibujo famoso con la música afronorteamericana podríamos decir que, al igual que en el dibujo de Leonardo, el blues es una música que contiene una armonía simple pero perfecta, humana y bella como las proporciones áureas del cuerpo humano.

    Ahora, si nos concentráramos en las tres corrientes musicales principales que surgen de la misma raíz, como el Blues propiamente dicho, con su evolución urbana incluida (blues de Chicago), el jazz y el rock, tendríamos áreas corporales en donde cada una de estas músicas se manifiestan de manera diferente.

    El jazz tiene una elaboración armónica mucho más compleja que el blues: cambios de acordes, tonalidades complejas, escalas modales en la improvisación, etcétera, que enriquecen y colorean una música que es sensible y que piensa esa complejidad desde el cerebro, pero dirigida al corazón.

    El blues por su parte, surge de las entrañas. Su área de acción principal se acomoda en el centro del cuerpo y va desde el corazón al sexo. No es que no use el cerebro, pero piensa más con las tripas (el intestino es considerado hoy por la ciencia como un segundo cerebro). Se aloja en el corazón y se descarga en el sexo. Los brazos y las manos, como en el jazz también, construyen con habilidad técnica la expresión instrumental. Así es el blues, sus temáticas son simples, hablan del amor, el engaño, las penurias de los tiempos duros, y la satisfacción sexual. Eso no excluye la felicidad que produce el canto, siendo de esta forma, el blues, un medio de catarsis para la liberación del alma oprimida.

    El hermano menor, el rock and roll, comparte las tripas y el sexo con el blues, pero más que pensar y sentir, patea con las fuerzas de las piernas. Mueve las caderas como Elvis y baila frenéticamente.

    En resumen, los tres comparten zonas vitales, pero el jazz tiene belleza mental, el blues sentimiento visceral y el rock fuerza irracional.

    … los tres comparten zonas vitales, pero el jazz tiene belleza mental, el blues sentimiento visceral y el rock fuerza irracional.

    Si Leonardo hubiera transitado el siglo XX probablemente nos hubiera dejado un dibujo como este:

    Siguiendo con esta idea, podemos decir que toda la música de raíz afronorteamericana está embebida de blues y son algunas de las características del mismo lo que hace que todos los estilos derivados tengan esa expresividad que toca fibras íntimas y esa posibilidad de improvisación, tanto vocal como instrumental, que da un sentido de libertad a una música que surge de una población que sufrió la opresión y el maltrato.

    Este es el gran legado del blues, una estructura musical simple y rústica que, aunque limitada, otorga al mismo tiempo una libertad ilimitada para expresar los estados de ánimo.